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#1
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Bueno, sigo con mis preguntas a los defensores de la independencia de Euskadi.
1. ¿Cómo se llevaría a cabo? 2. Si es mediante referendum, ¿quienes podrían votar en ese referendum? 3. La integración en esa Euskadi, ¿en base a que territorio sería? ¿Euskadi, Navarra y el País Vasco frances? ¿Euskadi y Navarra? ¿Respeto provincial? ¿Respeto municipal? ¿Por qué? 4. ¿Qué porcentaje favorable sería necesario para llevar esa independencia a la práctica? ¿Ese porcentaje es de votantes o del censo en total? 5. Posteriormente a un resultado favorable a la independencia, ¿se podría hacer otro referendum pasado determinado tiempo para volver a integrarse en España de nuevo? Me gustaría saber la opinión de los que defienden la independencia de Euskadi respecto a España sobre estas cuestiones prácticas. Saludos cordiales, Juan. |
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#2
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> juanlibre ha escrito:
> Bueno, sigo con mis preguntas a los defensores de la independencia de Euskadi. > > 1. ¿Cómo se llevaría a cabo? > > 2. Si es mediante referendum, ¿quienes podrían votar en ese referendum? > > 3. La integración en esa Euskadi, ¿en base a que territorio sería? ¿Euskadi, Navarra y el País Vasco frances? ¿Euskadi y Navarra? ¿Respeto provincial? ¿Respeto municipal? ¿Por qué? > > 4. ¿Qué porcentaje favorable sería necesario para llevar esa independencia a la práctica? ¿Ese porcentaje es de votantes o del censo en total? > > 5. Posteriormente a un resultado favorable a la independencia, ¿se podría hacer otro referendum pasado determinado tiempo para volver a integrarse en España de nuevo? > > Me gustaría saber la opinión de los que defienden la independencia de Euskadi respecto a España sobre estas cuestiones prácticas. > > Saludos cordiales, > > Juan. Yo no creo que tus preguntas tengan respuesta. Realmente me parece que la independencia sólo podría producirse en la situación presente como una respuesta a la agresividad verbal y política de España. Digo de España para denominar a la generalidad de medios de comunicación que pronuncian dicha postura y las voces de los políticos que a través de esos medios hablan, y también el gobierno de Madrid. A ver si me explico. Como bien dices existe un problema de definición territorial y de otras índoles en cuanto a lo que es y sería Euskadi. Partiendo de ahí, que es la principal razón por la que sería inviable ahora mismo su independencia, hay que hacer la salvedad de que a pesar de todo y aunque fuera a trozos y violentamente sí podría producirse una declaración unilateral de independencia, pero no por una definición afirmativa de lo que sería Euskadi como 'patria amantísima' sino como definición negativa de lo que no podría soportarse desde España. Voy a ponerte un ejmeplo. Imagina que tú fueses asturiano -o pon lo que quieras- y que todas las televisiones nacionales se dedicaran durante años a llamarte malnacido en el salón de tu casa delante de tus niños. Que los políticos de Madrid estuviesen años y años desprecieando a los representantes políticos de tu comunidad, amenazando una vez tras otra en cada negociación con llevarte a la ruina econonómica, perjudicando tus infraestructuras económicas, poniendo en duda la enseñanza en la escuela y el modelo al que deciste enviar a tus hijos, etc. LLegan unas elecciones totalmente crispadas y unido a los tuyos, bajo la que caía, votaste con todos lo que opinabas y lo que querías para el futuro, a pesar de los insultos y amenazas. Oíste gritos de 'independencia' en la noche electoral pero luego el lehendakari elegido pronunció unas palabras de confianza: 'mañana todos a trabajar'. Pasa el tiempo y además de seguir insultando a tus niños en el salón de tu casa, siguen sordos y deciden perpetuar su locura política. Si siguiese ese camino, ¿no terminará al final la gente deseando que el lehendakari elegido diga por fin 'declaro la independencia de Euskadi'? Pues éso es lo que yo creo. Para mí que a los vascos, dejándoles 'a su rollo', no creo que se independicen en un futuro. Pero si desde Madrid se sigue haciendo lo posible porque así sea.... |
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#3
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Una imagen vale más que mil palabras.
Dos imágenes valen más que dos mil palabras. ![]() |
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#4
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> k_os ha escrito:
>> juanlibre ha escrito: >> Bueno, sigo con mis preguntas a los defensores de la independencia de Euskadi. >> >> 1. ¿Cómo se llevaría a cabo? >> >> 2. Si es mediante referendum, ¿quienes podrían votar en ese referendum? >> >> 3. La integración en esa Euskadi, ¿en base a que territorio sería? ¿Euskadi, Navarra y el País Vasco frances? ¿Euskadi y Navarra? ¿Respeto provincial? ¿Respeto municipal? ¿Por qué? >> >> 4. ¿Qué porcentaje favorable sería necesario para llevar esa independencia a la práctica? ¿Ese porcentaje es de votantes o del censo en total? >> >> 5. Posteriormente a un resultado favorable a la independencia, ¿se podría hacer otro referendum pasado determinado tiempo para volver a integrarse en España de nuevo? >> >> Me gustaría saber la opinión de los que defienden la independencia de Euskadi respecto a España sobre estas cuestiones prácticas. >> >> Saludos cordiales, >> >> Juan. > > Yo no creo que tus preguntas tengan respuesta. Realmente me parece que la independencia sólo podría producirse en la situación presente como una respuesta a la agresividad verbal y política de España. Digo de España para denominar a la generalidad de medios de comunicación que pronuncian dicha postura y las voces de los políticos que a través de esos medios hablan, y también el gobierno de Madrid. > > A ver si me explico. Como bien dices existe un problema de definición territorial y de otras índoles en cuanto a lo que es y sería Euskadi. Partiendo de ahí, que es la principal razón por la que sería inviable ahora mismo su independencia, hay que hacer la salvedad de que a pesar de todo y aunque fuera a trozos y violentamente sí podría producirse una declaración unilateral de independencia, pero no por una definición afirmativa de lo que sería Euskadi como 'patria amantísima' sino como definición negativa de lo que no podría soportarse desde España. > > Voy a ponerte un ejmeplo. Imagina que tú fueses asturiano -o pon lo que quieras- y que todas las televisiones nacionales se dedicaran durante años a llamarte malnacido en el salón de tu casa delante de tus niños. Que los políticos de Madrid estuviesen años y años desprecieando a los representantes políticos de tu comunidad, amenazando una vez tras otra en cada negociación con llevarte a la ruina econonómica, perjudicando tus infraestructuras económicas, poniendo en duda la enseñanza en la escuela y el modelo al que deciste enviar a tus hijos, etc. > > LLegan unas elecciones totalmente crispadas y unido a los tuyos, bajo la que caía, votaste con todos lo que opinabas y lo que querías para el futuro, a pesar de los insultos y amenazas. Oíste gritos de 'independencia' en la noche electoral pero luego el lehendakari elegido pronunció unas palabras de confianza: 'mañana todos a trabajar'. > > Pasa el tiempo y además de seguir insultando a tus niños en el salón de tu casa, siguen sordos y deciden perpetuar su locura política. Si siguiese ese camino, ¿no terminará al final la gente deseando que el lehendakari elegido diga por fin 'declaro la independencia de Euskadi'? > > Pues éso es lo que yo creo. Para mí que a los vascos, dejándoles 'a su rollo', no creo que se independicen en un futuro. Pero si desde Madrid se sigue haciendo lo posible porque así sea.... Exacto, Kaos, estoy totalmente de acuerdo contigo. Lo digo poco para que no se entienda que ese cambio de actitud deseable lo busco como estrategia a la no independencia. El cambio de actitud debería producirse en cualquier caso porque es de razón. Pero estoy persuadido que en un clima de respeto y democracia las ansias emancipadoras no serían tantas. Lo he dicho otras veces: Aznar es una máquina de crear separatismo. Un abrazo. |
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#5
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> josemariasnar ha escrito:
> Una imagen vale más que mil palabras. > Dos imágenes valen más que dos mil palabras. > ![]() ¿Kas? Pero para qué quieres Kas si tienes Coca Cola y Pepsi a elegir, constitucionales ambas además. Kas... ¡donde esten la Coca Cola y Pepsi que se quiten todos los Kas! ¡y encima integristas constitucionales! Ése es el tema y no otro, el Movimiento y su sindicato vertical. La violencia debería desterrarse de la vida política y el ímpetu que se enfoca en ella poder dedicarlo a la creación artística e intelectual, a la técnica y tecnología, a las fiestas de verano, a enviar voluntarios por el mundo para ayudar y crear así una red que llevase la ayuda allí donde se necesita, a la crianza de nuevas generaciones positivas y libres... y tantas cosas más. A ver por qué se empeñan los políticos en lo contrario, ¿por qué cuando se les presentó una tregua en el horizonte se dedicaron a torpedearla, a decirla inexistente (conflicto)? Claro que cada uno de nosotros tendremos quizá nuestra parte de responsabilidad. Bueno, algunos ya saben dónde tirar los balones. Yo tengo mis dudas, pero tengo muy claro el movimiento que originan alrededor de cualquiera que piense algo innovador sobre el tema. Mejor que no cuente otra vez lo que pasa, pasó y seguirá pasando si no le buscamos un camino a la "expresión" ya que la "libertad de expresión" parece estar patentada y no ceden patentes los demócratas con patente -aunque esta patente sea robada, falsa y hoy en propiedad de los lobbies del ramo. Ce' vediamo. |
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#6
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Juanlibre, como la pregunta es para los independistas, me abstengo de entrar pero te adelanto la NO CONTESTACION concreta. Como mucho las habituales TEORIZACIONES que igualmente valdrían para explicar "la espiritualidad de los mozarabes y la intransigencia de Almanzor". Cordialmente.
> juanlibre ha escrito: > Bueno, sigo con mis preguntas a los defensores de la independencia de Euskadi. > > 1. ¿Cómo se llevaría a cabo? > > 2. Si es mediante referendum, ¿quienes podrían votar en ese referendum? > > 3. La integración en esa Euskadi, ¿en base a que territorio sería? ¿Euskadi, Navarra y el País Vasco frances? ¿Euskadi y Navarra? ¿Respeto provincial? ¿Respeto municipal? ¿Por qué? > > 4. ¿Qué porcentaje favorable sería necesario para llevar esa independencia a la práctica? ¿Ese porcentaje es de votantes o del censo en total? > > 5. Posteriormente a un resultado favorable a la independencia, ¿se podría hacer otro referendum pasado determinado tiempo para volver a integrarse en España de nuevo? > > Me gustaría saber la opinión de los que defienden la independencia de Euskadi respecto a España sobre estas cuestiones prácticas. > > Saludos cordiales, > > Juan. |
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#7
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> inorganico ha escrito:
> Juanlibre, como la pregunta es para los independistas, me abstengo de entrar pero te adelanto la NO CONTESTACION concreta. Como mucho las habituales TEORIZACIONES que igualmente valdrían para explicar "la espiritualidad de los mozarabes y la intransigencia de Almanzor". Cordialmente. Tanto monta, monta tanto, "masón" orgánico o inorgánico, se jura lo que haya que jurar, a la manera del rey que con tal de pasear su cabeza coronada tanto es capaz de jurar la ley de los principios eternos del movimiento inmutable que la falsa constitución del 78, darse abrazos con Colón, con Armada o con Millán, o dárselos con Niceforo. ================================================== ============ En fin, dejemos divagaciones y "concretemos" un poco, al modo de alguna Lidia, quizá de Lidia Falcón: La reconquista del centralismo Lidia Falcón En los turbulentos meses que precedieron al primer triunfo electoral del Partido Popular, la izquierda, obsesionada como estaba en sus denuncias contra sus particulares demonios socialistas, se sintió contenta del relevo en el poder a favor de la derecha. Insistió, con una ingenuidad digna de mejor causa, en que se trataba de una derecha democrática, muy distinta de la que nos había gobernado el país durante medio siglo. Este criterio también lo defendía, en parte, el PSOE, no sólo por consolarse del fracaso sino aparentemente convencido de la veracidad de este diagnóstico. Tanta complacencia en la ‘‘alternancia’’ que se producía en el gobierno a favor de la derecha, por parte de una oposición que no hace oposición, nos ha conducido primero a la segunda victoria electoral del PP, esta vez arrasadora, y tras el triunfo, a la arrogancia de que están haciendo gala Aznar y todos sus satélites. Quizá ésta sea la única ventaja de tan lamentable acontecimiento: que de una vez conozcamos su auténtica ideología y el verdadero talante que hasta ahora pretendían disimular. Las estrategias que el gobierno central está utilizando desde hace varios años, convertidas en estos meses en verdaderas imposiciones, no dejan lugar a dudas. Se ha hecho con el control de las multinacionales españolas, a través de las personas y de los grupos económicos privados, a quienes le ha regalado las grandes empresas públicas que se habían levantado con el dinero de los contribuyentes, con especial interés en los sectores estratégicos: telefónica, redes de comunicación, eléctricas. Esta estrategia está llevando a situar la dirección de las empresas vascas en Madrid, y con la última norma sobre fiscalidad, cientos de empresas de Euskadi se encontrarán de pronto privadas de cuantiosos ingresos, al ser éstos administrados en la sede central. A la vez, el gobierno domina todos los medios de comunicación importantes, con la única excepción del grupo PRISA, que de todas maneras posee un canal de televisión de menos audiencia e influencia que las cadenas estatales; es determinante en tres periódicos de ámbito estatal o cortesano y en multitud de otros provinciales y locales, y es absolutamente mayoritario en el Parlamento, en el Senado centrales y en varios de los autonómicos. Hemos caído bajo el imperio del Gran Hermano que posee el dominio económico, político y cultural, y convierte en la única verdad el pensamiento único. Las últimas consecuencias de este imperio, son patéticas: Las medidas educativas que quieren imponer, desde la reforma de la Historia hasta la nueva ley de Universidades y la de calidad de la enseñanza, para retroceder a los tiempos de la censura de los libros, el control de los contenidos de las materias y la implantación de reválidas que dejen en la cuneta a los alumnos y alumnas más desfavorecidos. (Resulta indignante oír a Aznar hablar de la reválida como si se tratara de implantar un único examen en quince años, cuando los alumnos deben superar, al menos, cuatro cada año). En esta dinámica de intentar imponer el centralismo en la enseñanza, nos hemos encontrado con el último demente discurso del Delegado del Gobierno, Villar, acusando a las escuelas vascas de formar a los alumnos para ser etarras. Como comentaba la profesora María José Urruzola, mi compañera de tareas feministas, especialista en sistemas de educación, que conoce perfectamente el del País Vasco, resulta absolutamente falso acusar de tendenciosidad ideológica a la educación que se imparte, cuando siempre ha respetado el diseño curricular base que es igual para todas las Comunidades Autónomas. Desgraciadamente estas afirmaciones se convierten en criterios inamovibles para los que no conocen Euskadi, alimentando el sentimiento antivasco que el PP se complace en provocar, para mantener, con la prepotencia y arrogancia que cada día autoalimentan, esa suicida confrontación entre lo ‘‘español’’ y lo ‘‘vasco’’. Por cierto, Villar, en el mismo discurso, hizo también alusión a la educación en Catalunya, y así metía a los dos enemigos en el mismo saco. A esta ofensiva le ha seguido el llamado proyecto de ‘‘Coordinación’’, que sólo encubre el propósito de controlar la actuación de las Autonomías. En definitiva, todos los demonios que persiguen a la derecha y le quitan el sueño desde hace ciento cincuenta años, se han desencadenado para impulsarla a imponer rápidamente- el tiempo se achica hasta las próximas elecciones en que no se sabe qué pasará- el centralismo que tanto añora. A este respecto, recuerdo con rabia la afirmación de Isabel Estapé en la tertulia de la SER hace unos días, de que es imposible aumentar las competencias de las autonomías, puesto que ya se han obtenido todas, al punto de que en según qué ámbitos se ha vaciado de atribuciones al Estado, de modo tal como no hubiéramos podido imaginar, ni siquiera desear, hace veinte años. Esta clase de comentarios corresponde a la ideología dominante transmitida por el Partido Popular y por ciertos sectores del PSOE también, que se ha convertido ya en la única verdad admitida. Como me decía años atrás un alto cargo del partido socialista, «la única verdad es la que se difunde». Creyendo esta falsedad todos debemos sentirnos tan contentos. No podemos quejarnos, ni sentirnos frustrados, ni mucho menos reivindicar avances algunos puesto que hemos alcanzado la situación ideal, que supera con mucho las más halagüeñas expectativas. Sólo indignación y amargura me produce constatar que éste es el único criterio que impera hoy en la mayoría de las generaciones que no vivieron los años anteriores e inmediatos a la transición, enterrada, consciente y culpablemente, la memoria de las luchas contra la dictadura que protagonizamos tantos sectores del pueblo, convencidos de que nuestras demandas y nuestras voces no podían ser ni silenciadas ni despreciadas. Porque, al contrario, al parecer, de lo que pensaba Isabel Estapé, entonces luchábamos por implantar la República Federal que tan sangrientamente nos habían arrebatado, y hubiéramos creído que era una broma estúpida este absurdo Estado de las Autonomías que montaron cómplicemente los partidos de derechas con los de la izquierda centralista, para ahogar las históricas reclamaciones de aquellas nacionalidades que, desde siempre, aspiraban a descentralizar de verdad un Estado artificial, construido a sangre y fuego. En las tesis del Partido Feminista aprobadas en su primer congreso decíamos que el mapa de España se articulaba ahora como el de la Reconquista. Dividido el territorio en pequeños virreinatos de Taifas, se minimizaban las reivindicaciones del País Vasco, Catalunya y Galicia, y se otorgaban unas nebulosas competencias a todas las regiones, que nunca antes habían reivindicado autonomía alguna. El nefasto resultado de aquellas componendas, lo estamos viviendo ahora que la derecha se siente nuevamente triunfante. |
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#8
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Florez, vuelvo a estra contigo.
Malabarista, desde luego por lo que he leido que escribió la Sr. Ugarte por voca de Urtzi, yo también me hubiera decantado abiertamente por este segundo, por favor,.. jajajaj me duele otra vez la barriga,...prestidigitador@s es@s feminist@as, seimpre las he votado, me gustan mucho,...... espero NO tener que verlas de cerca, me sentiría muy cortado, en fin el futuro esta vez será @ estas deacuerdo ? un abrazo, sos geniales sanga Florez ha escrito: >> inorganico ha escrito: >> Juanlibre, como la pregunta es para los independistas, me abstengo de entrar pero te adelanto la NO CONTESTACION concreta. Como mucho las habituales TEORIZACIONES que igualmente valdrían para explicar "la espiritualidad de los mozarabes y la intransigencia de Almanzor". Cordialmente. > > Tanto monta, monta tanto, "masón" orgánico o inorgánico, se jura lo que haya que jurar, a la manera del rey que con tal de pasear su cabeza coronada tanto es capaz de jurar la ley de los principios eternos del movimiento inmutable que la falsa constitución del 78, darse abrazos con Colón, con Armada o con Millán, o dárselos con Niceforo. > > ================================================== ============ > > En fin, dejemos divagaciones y "concretemos" un poco, al modo de alguna Lidia, quizá de Lidia Falcón: > > La reconquista del centralismo > Lidia Falcón > > En los turbulentos meses que precedieron al primer triunfo electoral del Partido Popular, la izquierda, obsesionada como estaba en sus denuncias contra sus particulares demonios socialistas, se sintió contenta del relevo en el poder a favor de la derecha. Insistió, con una ingenuidad digna de mejor causa, en que se trataba de una derecha democrática, muy distinta de la que nos había gobernado el país durante medio siglo. Este criterio también lo defendía, en parte, el PSOE, no sólo por consolarse del fracaso sino aparentemente convencido de la veracidad de este diagnóstico. > > Tanta complacencia en la ‘‘alternancia’’ que se producía en el gobierno a favor de la derecha, por parte de una oposición que no hace oposición, nos ha conducido primero a la segunda victoria electoral del PP, esta vez arrasadora, y tras el triunfo, a la arrogancia de que están haciendo gala Aznar y todos sus satélites. Quizá ésta sea la única ventaja de tan lamentable acontecimiento: que de una vez conozcamos su auténtica ideología y el verdadero talante que hasta ahora pretendían disimular. Las estrategias que el gobierno central está utilizando desde hace varios años, convertidas en estos meses en verdaderas imposiciones, no dejan lugar a dudas. > > Se ha hecho con el control de las multinacionales españolas, a través de las personas y de los grupos económicos privados, a quienes le ha regalado las grandes empresas públicas que se habían levantado con el dinero de los contribuyentes, con especial interés en los sectores estratégicos: telefónica, redes de comunicación, eléctricas. Esta estrategia está llevando a situar la dirección de las empresas vascas en Madrid, y con la última norma sobre fiscalidad, cientos de empresas de Euskadi se encontrarán de pronto privadas de cuantiosos ingresos, al ser éstos administrados en la sede central. > > A la vez, el gobierno domina todos los medios de comunicación importantes, con la única excepción del grupo PRISA, que de todas maneras posee un canal de televisión de menos audiencia e influencia que las cadenas estatales; es determinante en tres periódicos de ámbito estatal o cortesano y en multitud de otros provinciales y locales, y es absolutamente mayoritario en el Parlamento, en el Senado centrales y en varios de los autonómicos. Hemos caído bajo el imperio del Gran Hermano que posee el dominio económico, político y cultural, y convierte en la única verdad el pensamiento único. > > Las últimas consecuencias de este imperio, son patéticas: Las medidas educativas que quieren imponer, desde la reforma de la Historia hasta la nueva ley de Universidades y la de calidad de la enseñanza, para retroceder a los tiempos de la censura de los libros, el control de los contenidos de las materias y la implantación de reválidas que dejen en la cuneta a los alumnos y alumnas más desfavorecidos. (Resulta indignante oír a Aznar hablar de la reválida como si se tratara de implantar un único examen en quince años, cuando los alumnos deben superar, al menos, cuatro cada año). En esta dinámica de intentar imponer el centralismo en la enseñanza, nos hemos encontrado con el último demente discurso del Delegado del Gobierno, Villar, acusando a las escuelas vascas de formar a los alumnos para ser etarras. Como comentaba la profesora María José Urruzola, mi compañera de tareas feministas, especialista en sistemas de educación, que conoce perfectamente el del País Vasco, resulta absolutamente falso acusar de tendenciosidad ideológica a la educación que se imparte, cuando siempre ha respetado el diseño curricular base que es igual para todas las Comunidades Autónomas. > > Desgraciadamente estas afirmaciones se convierten en criterios inamovibles para los que no conocen Euskadi, alimentando el sentimiento antivasco que el PP se complace en provocar, para mantener, con la prepotencia y arrogancia que cada día autoalimentan, esa suicida confrontación entre lo ‘‘español’’ y lo ‘‘vasco’’. Por cierto, Villar, en el mismo discurso, hizo también alusión a la educación en Catalunya, y así metía a los dos enemigos en el mismo saco. > > A esta ofensiva le ha seguido el llamado proyecto de ‘‘Coordinación’’, que sólo encubre el propósito de controlar la actuación de las Autonomías. En definitiva, todos los demonios que persiguen a la derecha y le quitan el sueño desde hace ciento cincuenta años, se han desencadenado para impulsarla a imponer rápidamente- el tiempo se achica hasta las próximas elecciones en que no se sabe qué pasará- el centralismo que tanto añora. > > A este respecto, recuerdo con rabia la afirmación de Isabel Estapé en la tertulia de la SER hace unos días, de que es imposible aumentar las competencias de las autonomías, puesto que ya se han obtenido todas, al punto de que en según qué ámbitos se ha vaciado de atribuciones al Estado, de modo tal como no hubiéramos podido imaginar, ni siquiera desear, hace veinte años. Esta clase de comentarios corresponde a la ideología dominante transmitida por el Partido Popular y por ciertos sectores del PSOE también, que se ha convertido ya en la única verdad admitida. Como me decía años atrás un alto cargo del partido socialista, «la única verdad es la que se difunde». Creyendo esta falsedad todos debemos sentirnos tan contentos. No podemos quejarnos, ni sentirnos frustrados, ni mucho menos reivindicar avances algunos puesto que hemos alcanzado la situación ideal, que supera con mucho las más halagüeñas expectativas. > > Sólo indignación y amargura me produce constatar que éste es el único criterio que impera hoy en la mayoría de las generaciones que no vivieron los años anteriores e inmediatos a la transición, enterrada, consciente y culpablemente, la memoria de las luchas contra la dictadura que protagonizamos tantos sectores del pueblo, convencidos de que nuestras demandas y nuestras voces no podían ser ni silenciadas ni despreciadas. Porque, al contrario, al parecer, de lo que pensaba Isabel Estapé, entonces luchábamos por implantar la República Federal que tan sangrientamente nos habían arrebatado, y hubiéramos creído que era una broma estúpida este absurdo Estado de las Autonomías que montaron cómplicemente los partidos de derechas con los de la izquierda centralista, para ahogar las históricas reclamaciones de aquellas nacionalidades que, desde siempre, aspiraban a descentralizar de verdad un Estado artificial, construido a sangre y fuego. > > En las tesis del Partido Feminista aprobadas en su primer congreso decíamos que el mapa de España se articulaba ahora como el de la Reconquista. Dividido el territorio en pequeños virreinatos de Taifas, se minimizaban las reivindicaciones del País Vasco, Catalunya y Galicia, y se otorgaban unas nebulosas competencias a todas las regiones, que nunca antes habían reivindicado autonomía alguna. El nefasto resultado de aquellas componendas, lo estamos viviendo ahora que la derecha se siente nuevamente triunfante. |
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#9
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El señor Herrero de Miñón publicó en 1972 un libro titulado El principio monárquico. En aquel tiempo se disputaba sobre la manera de iniciar una transición política que parecía inminente. Se trataba de transformar una legalidad autoritaria en otra diferente a través de los resquicios que pudieran ofrecer las leyes fundamentales. Entonces postuló Herrero la conveniencia de adjudicar al Rey la capacidad de expresar la voluntad del Estado. El principio monárquico "consiste en el cambio de ordenación del poder político, manteniéndose intactas las formas constitucionales". Mucho nos tememos que la apelación a desarrollar la adicional primera pueda entrañar consecuencias semejantes. En 1972 fue Jellinek el autor en que se inspiró para adjudicar al Rey la potestad suprema. En 1998 vuelve a ser Jellinek el que parece amparar con sus "fragmentos de Estado" la descripción de la realidad plurinacional española. Herrero reclama una convención constitucional, un pacto de Estado que sin modificar la letra de la Constitución desarrolle su "espíritu". Ahora bien, el reconocimiento de la soberanía primitiva e inderogable de los territorios forales, la elevación a categoría constitucional de un mito, acarrea un cambio radical de todo el texto; una transformación no sólo del título sobre la organización territorial del Estado, sino también de todo lo referente a la unidad política y la definición nacional española de la soberanía. Entraña, de manera implícita, un fortalecimiento de la corona, a expensas de la representación popular. ¿Cómo mantener unidos a fragmentos de Estado, a cuerpos políticos que son "copropietarios" del Estado, si no es a través de la capacidad arbitral del poder moderador? Entraña, con toda probabilidad, la destrucción de la Constitución.
Javier Varela, Historiador. |
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#10
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Conforme a lo que aboga el genio de HERRERO DE MIÑÓN, valedor de las teorías foralistas como BASE de los supuestos derechos de autodeterminación del P.V. (Teoría que aboba a los nazis y a los que no siendo nada sólo son bobos integrales), pues RESULTA que su fundamento es el de que la Península o esa cosa grande que se llama España sólo puede artícularse sobre la base de que LA SOBERANÍA RESIDE EN LA CORONA, y NO EN EL PUEBLO.
Así van los diversos teorizadores que lo utilizan como JURISTA que les fundamenta: VAN DE CULO. Están legitimando el ABSOLUTISMO MONARQUICO, en contra de los principios sobre los que se construyeron las libertades individuales tras la Revolución Francesa. > inorganico ha escrito: > El señor Herrero de Miñón publicó en 1972 un libro titulado El principio monárquico. En aquel tiempo se disputaba sobre la manera de iniciar una transición política que parecía inminente. Se trataba de transformar una legalidad autoritaria en otra diferente a través de los resquicios que pudieran ofrecer las leyes fundamentales. Entonces postuló Herrero la conveniencia de adjudicar al Rey la capacidad de expresar la voluntad del Estado. El principio monárquico "consiste en el cambio de ordenación del poder político, manteniéndose intactas las formas constitucionales". Mucho nos tememos que la apelación a desarrollar la adicional primera pueda entrañar consecuencias semejantes. En 1972 fue Jellinek el autor en que se inspiró para adjudicar al Rey la potestad suprema. En 1998 vuelve a ser Jellinek el que parece amparar con sus "fragmentos de Estado" la descripción de la realidad plurinacional española. Herrero reclama una convención constitucional, un pacto de Estado que sin modificar la letra de la Constitución desarrolle su "espíritu". Ahora bien, el reconocimiento de la soberanía primitiva e inderogable de los territorios forales, la elevación a categoría constitucional de un mito, acarrea un cambio radical de todo el texto; una transformación no sólo del título sobre la organización territorial del Estado, sino también de todo lo referente a la unidad política y la definición nacional española de la soberanía. Entraña, de manera implícita, un fortalecimiento de la corona, a expensas de la representación popular. ¿Cómo mantener unidos a fragmentos de Estado, a cuerpos políticos que son "copropietarios" del Estado, si no es a través de la capacidad arbitral del poder moderador? Entraña, con toda probabilidad, la destrucción de la Constitución. > Javier Varela, Historiador. > |
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