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¿El Islam perjudica a las Mujeres?
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  #1  
Viejo 20/ene/07, 04:04
MusulmanaCatalana
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Fecha de ingreso: 20/ene/07
Mensajes: 11
Predeterminado ¿El Islam perjudica a las Mujeres?

"¿Cómo pudiste tú, una mujer norteamericana estudiada, convertirte al Islam; una religión que oprime a las mujeres?"

Por Noor Al Haqq
Ene 6, 2005, 08:23,

"¿Por qué es que tantas mujeres nacidas y criadas en Europa y América están deseosas de rechazar su “libertad” e “independencia” para abrazar una religión que supuestamente las oprime y que, según presumen muchas personas, les es perjudicial?"

Encontré esta pregunta en una de las muchas páginas Web que visito, y me pareció una pregunta muy interesante que me gustaría analizar en este pequeño artículo.

¿Será posible que el Islam sea perjudicial para las mujeres, y aún así parecerles muy atractivo? ¿Será posible que el Islam disminuya la posición de la mujer y que aún así ellas, más que los hombres, lo escojan como estilo de vida?

Según un artículo escrito por Lucy Berrington en el Times Magazine (Londres) en fecha 9/11/1993: "Es aún más irónico que la mayoría de los conversos británicos sean mujeres, dada la creencia, ampliamente difundida en el occidente, que el Islam trata mal a las mujeres. En los Estados Unidos, las mujeres convertidas exceden en número a los hombres (convertidos) cuatro a uno, y en Gran Bretaña ellas constituyen la mayor parte de los estimados 10. 000 a 20. 000 conversos, que forman parte de una comunidad musulmana de 1 a 1.5 millones".

¡¿Cómo podemos, entonces, explicar el caso de esas mujeres?!

Bien, podríamos decir que la respuesta es una de dos opciones: o todas esas mujeres que escogen el Islam no saben lo que están haciendo o han descubierto que el Islam no representa ningún prejuicio para ellas, algo que muchos aún están por descubrir.

Dejemos que Heather Ramaha, contramaestre de la Marina Norteamericana y musulmana desde el 11 de Septiembre, nos de la respuesta: "El Islam nos eleva, no nos degrada".

Dios dice en el Noble Corán:

“¡Oh, humanos! Os hemos creado a partir de un hombre [Adán] y una mujer [Eva], y [de su descendencia] os congregamos en pueblos y tribus para que os conozcáis unos a otros. En verdad, el más honrado de vosotros ante Allah es el más piadoso. Ciertamente Allah es Omnisciente y está bien informado de lo que hacéis.” (Corán 49:13)

“No dejaré de recompensar ninguna de vuestras obras, seáis hombres o mujeres. Procedéis unos de otros.” (Corán 3:195)

En la luz de estos versículos, el Islam declara que no ha venido a perjudicar a las mujeres, sino que fue revelado para elevar la posición de la mujer desde hace 1400 años, cuando las mujeres en muchas partes del mundo y sobre todo en las sociedades occidentales eran consideradas como objetos con pocos o ningún derecho en la sociedad en que vivían.

Antes de cualquier otra religión o sistema en el mundo el Islam dio a la mujer el derecho a heredar, votar y expresar su opinión, el derecho para comerciar, invertir y mejorar su situación financiera, el derecho a poseer, la compra y venta de bienes, el derecho de buscar el conocimiento y tener una buena educación y el derecho a trabajar. El Islam fue incluso más allá, al obligar a los varones en cada fase de la vida de la mujer, ya sea como padres, hermanos o marido, a cuidar de ella, gastar en ella, proporcionarle la comida, ropa y resguardo que la misma necesita, proporcionarle una buena educación, protegerla de cualquier daño y nunca dudar en arriesgar sus vidas por ella, si es que la necesidad así lo amerita.

La presentadora de MTV, Kristiane Backer, después de abrazar el Islam dijo: “Siendo una mujer occidental moderna y con una carrera, tenía que investigar sobre la actitud del Islam hacia las mujeres… Pero descubrí que (el Islam) es pro-mujeres y pro-hombres; en el Islam, las mujeres ya tenían el derecho a votar en el año 600. ¡Tanto los hombres como las mujeres visten modestamente!; ninguno debe coquetear con los ojos, sino que ambos deben bajar sus miradas. Me parece que es enfermizo andar ostentando nuestra sexualidad - se crea una energía negativa."

"Siendo que me definía a mi misma como una feminista, mis primeras lecturas (sobre el Islam) se centraron alrededor de la (situación de la) mujer en el Islam. Yo pensaba que el Islam oprime a las mujeres. En los cursos de Estudios Femeninos (que había tomado), leí que a las mujeres musulmanas no les permitían salir de sus casas y que eran obligadas a cubrir sus cabezas. Por supuesto que veía al Hijab como un instrumento de opresión impuesto por los hombres en lugar de ser una expresión de respeto y dignidad propia.

Pero lo que descubrí en mis lecturas me sorprendió. El Islam no sólo no oprime a las mujeres, sino que realmente las libera. El Islam les dio derechos en el siglo sexto que nosotras (las norteamericanas) hemos conseguido (después de luchar por ellos) tan sólo hace un siglo en este país: el derecho a la propiedad y riqueza y el derecho a mantenerlas en nuestro nombre después del matrimonio; el derecho a votar; y el derecho a divorciarse." (Karima Slack, una feminista norteamericana convertida del humanismo secular al Islam).

Hoy en día, varias sociedades musulmanas carecen de estos valores. De aquí, que algunas personas tengan todo el derecho de preguntar porqué ocurre este fenómeno. Quisiera mencionar como respuesta el bello y muy cierto ejemplo dado en una conferencia dictada por un musulmán norteamericano llamado Khaled Yaseen quien explico que cada persona puede ser padre; pero si alguien no resulta ser un buen padre, entonces no podemos culpar a la paternidad por ello. De igual manera, el Islam es una regla y orden. Si un musulmán no actúa según esa regla y orden, no podemos culpar ni reprochar al Islam por dicha actitud.

Karla, una rubia joven norteamericana de ojos azules de Washington DC recientemente convertida al Islam manifestó en una entrevista:

La principal interrogante que las personas parecen tener, es "¿Cómo pudiste tú, una mujer norteamericana estudiada, convertirte al Islam; una religión que oprime a las mujeres?" La gente rápidamente intenta igualar los derechos de las mujeres en Afganistán con los derechos de las mujeres musulmanas en todas las demás partes del globo.

Básicamente, lo que les respondo es que el Corán le da más derechos a las mujeres que la Biblia. Esto fue una de las cosas que me atrajeron a Islam en el principio. Desgraciadamente hoy, el Islam no es más el líder en derechos de la mujer. Tenía dos opciones: negar lo que creo (es decir que hay un sólo Dios, y que Muhammad es un Profeta de Dios)... o aceptar lo que creo, pero trabaja para cambiar los problemas que existen dentro de la comunidad musulmana. Escogí la segunda opción.

En la actualidad, uno podría decir que el gobierno de los Talibanes en Afganistán ha sido considerado como el ejemplo más representativo de opresión a las mujeres en el Islam. Pero lo que es irónico, es el hecho que incluso cuando una mujer cae cautiva en las manos de los hombres supuestamente más odiosos y viles del mundo, el Islam no falla en ganar su corazón.

Yvonne Ridley es una periodista galardonada con más de 25 años de experiencia y la autora de dos libros: En manos de los Talibanes y Pasaje al Paraíso. Ridley ha pasado los últimos 10 años trabajando para varios prestigiosos periódicos britanicos tales como The Sunday Times, The Observer, The Independent y The Sunday Express. También ha extendido su actividad periodística a la televisión y radio, produciendo varios documentales desde Irak y Afganistán. Yvonne hizo titulares en septiembre del 2001 cuando, mientras trabajaba para el Daily Express, entró ilegalmente en Afganistán y fue capturada por los Talibanes quienes la mantuvieron cautiva por 11 días. Después de ser puesta en libertad, leyó el Corán tal y como había acordado con sus captores durante su cautividad, y se convirtió al Islam en el verano del 2003.

Finalmente me gustaría concluir con los siguientes hadices del Profeta Muhammad, la paz sea con él:

"El generoso (en carácter) es aquel que es bueno con las mujeres, y el perverso es aquel que las insulta."

"Los creyentes con mejor fe son aquellos de mejor carácter. Y los mejores de entre ellos son aquellos que tratan mejor a sus esposas."

"Tratad bien a vuestras mujeres y sed amables con ellas, porque son vuestras compañeras e indiscutibles colaboradores."

http://www.gmezv.com/foro/viewtopic.php?t=70
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  #2  
Viejo 31/ene/07, 12:12
hakimkodo
¶‘–œ–ž›
 
Fecha de ingreso: 31/ene/07
Mensajes: 2
Smile asalamo alakkom

Responder citando mensaje
  #3  
Viejo 31/ene/07, 12:12
hakimkodo
¶‘–œ–ž›
 
Fecha de ingreso: 31/ene/07
Mensajes: 2
Predeterminado asalmo alaykom

He aquí mi hermana un poco de cita que espero seres útiles soy una persona de Marruecos a la que allah te recompensa
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  #4  
Viejo 22/jul/07, 21:09
islam3allah
Iniciado
 
Fecha de ingreso: 22/jul/07
Localización: salt-gerona
Mensajes: 6
Predeterminado muchisimas gracias

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  #5  
Viejo 15/may/08, 22:10
jaime271
Miembro
 
Fecha de ingreso: 14/may/08
Mensajes: 17
Predeterminado

El tributo de la jizya: ¿Igualdad y dignidad bajo la ley islámica?
Walter Short
Traducido por J. M. S. Texto íntegro (con notas) en:
http://debate.org.uk/topics/history/xstnc-5.html

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Introducción
Los musulmanes afirman frecuentemente que otras comunidades religiosas han sido siempre tratadas con respeto y dignidad en un auténtico estado islámico. En efecto, cuando se examina la literatura islámica, esta pretensión es notable por la frecuencia de su aparición. Por ejemplo, la autora musulmana Suzanne Haneef manifiesta con respecto a la actitud islámica hacia otras comunidades religiosas:
“El islam no permite la discriminación en el tratamiento de otros seres humanos por la religión u otros criterios cualesquiera... Enfatiza la buena vecindad y el respeto por los vínculos de relación con los no-musulmanes... En la familia humana, los judíos y los cristianos, que comparten muchas creencias y valores con los musulmanes, constituyen lo que el islam denomina Ahl al-Kitab, esto es, el Pueblo de la Escritura, y por ello los musulmanes tienen una relación especial con ellos en tanto que compañeros “escriturarios”.
De igual manera el converso alemán Ahmed von Denffer, examinando la posición de los cristianos en el islam, declara que “es, pues, claro que, desde la perspectiva legal, los cristianos tienen derecho a tener sus propias normas.” Desde lo que denomina “la perspectiva societaria”, trata del problema de la azora Maidah 5:51 que recomienda no tomar a los judíos y a los cristianos como “amigos”:
Por otro lado, siendo los cristianos "ahl al-kitab" no pueden ser acosados o importunados por no ser musulmanes. Es verdad que el Corán nos recomienda no tomar a los judíos y a los cristianos como amigos, pero eso no significa que deben ser acosados o agredidos por ser no-musulmanes.
Hasta ese momento, todo muy positivo, pero ambos Haneef y von Denffer son musulmanes que viven en Occidente, que se relacionan con cristianos, y se dirigen a un público occidental. Así, su perspectiva estará condicionada por esa realidad. Una actitud algo diferente es manifestada por un escritor musulmán radicado en Arabia Saudita, un estado gobernado en términos generales por el derecho islámico, y que prohíbe toda expresión de libertad religiosa:
En un país gobernado por musulmanes, un no-musulmán tiene garantizada su libertad de fe... A los musulmanes les está prohibido obligar a un no-musulmán a abrazar el islam, pero éste debe pagar el tributo a los musulmanes rápidamente y humildemente, someterse a las leyes islámicas, y no debe practicar sus rituales politeístas abiertamente. [subrayado mío]
En este artículo examinaré aspectos de la actitud del islam con los no-musulmanes, especialmente el tributo jizya, para considerar si la afirmación de Haneef en particular es válida. Destacaré el derecho islámico, porque regula prácticamente las relaciones cotidianas. Como los musulmanes en Occidente, así como los del mundo musulmán, contemplan un Estado islámico con leyes islámicas como la sociedad ideal, es importante ver lo que ello significa en la práctica para los no-musulmanes, por si el califato fuera alguna vez restaurado y establecido en Occidente.
1. El valor de la vida humana
En Occidente, al menos en términos constitucionales, por mucho que en la práctica estén plasmados inadecuadamente en algunos lugares, la igualdad de los seres humanos es un presupuesto fundamental – “todos los hombres son iguales ante la ley”. Por esta razón, la justicia a menudo se la representa ciega en las estatuas; la clase, religión o raza de alguien son irrelevantes – la ley, al menos en lo que respecta a sus objetivos, se aplica a todos por igual, y protege a todos por igual. En el derecho islámico, sin embargo, no es este el caso. La vida de un musulmán es considerada superior a la de un no-musulmán, en tanto que mientras un no-musulmán que mata a un musulmán sería ejecutado, lo contrario no ocurriría. Esto a pesar de que el asesinato es considerado normalmente como un delito capital en el islam, con ejecuciones habituales en la mayoría de los Estados musulmanes. Esta desigualdad se demuestra también en el precio de la sangre pagada a los no-musulmanes cuando tienen lugar asesinato o lesiones, que es la mitad de la de un musulmán. En efecto, esta norma significa que un musulmán no debe recibir la retribución acostumbrada por asesinato si mata a un no-musulmán. La ley deliberada y conscientemente deja sin protección a los no-musulmanes a diferencia de como obra con los musulmanes. El punto de vista del derecho islámico no es que la vida humana sea sagrada, sino que la vida musulmana sí lo es.

2. El valor de los testimonios
Lo que hemos afirmado respecto a la justicia es muy pertinente cuando consideramos los testimonios en un juicio. Las afirmaciones de Haneef pueden ponerse en duda inmediatamente, señalando que en el islam, el testimonio ante un tribunal de un no-musulmán se considera inferior al de un musulmán, una realidad que es sancionada oficialmente en Pakistán y otros países. Esto significa en la práctica que si un musulmán comete un delito cualquiera contra un cristiano, sea robo, lesión o incluso violación, el cristiano debe conseguir al menos otro testigo cristiano para al menos igualar el testimonio del musulmán, e incluso entonces en la práctica se acepta que éste es un testigo más fidedigno. Esta norma también conlleva la presunción insultante de que los no-musulmanes son intrínsecamente deshonestos, y testigos indignos de confianza per se. Obviamente, esto ocasiona a los no-musulmanes desventajas considerables, y resulta de importancia práctica cuando consideramos las frecuentes acusaciones de blasfemia lanzadas por musulmanes contra cristianos en lugares como Pakistán, que normalmente tienen una segunda motivación ( a menudo disputas personales o por tierras). Tales condiciones legales dan a los musulmanes sin escrúpulos la idea de que “la veda está abierta” sobre las minorías. Una norma similar amenaza los derechos hereditarios de las viudas cristianas de musulmanes. Una vez más, esto da una oportunidad a los parientes de una viuda musulmanes y deshonestos.

3. El valor de la dignidad humana
Lo que hemos examinado es muy importante cuando consideramos el asunto de la dignidad humana. De forma casi natural se sigue que si la vida de un no-musulmán es considerada inferior a la de un musulmán, la dignidad del primero será tenida en la misma falta de estima. La violación en la mayoría de los países musulmanes conlleva normalmente la ejecución del culpable si la víctima es musulmana. Cuando la víctima es no-musulmana, y el perpetrador es un musulmán, no ocurre eso. Así, el honor de una mujer cristiana no es considerado igual al de una musulmana. Esta norma es tremenda. Una disposición particularmente criticable tiene que ver con la viuda cristiana de un musulmán. Su diferencia religiosa impide su entierro en el mismo lugar. Además, si ella está embarazada al morir, el feto, considerado musulmán, no puede ser enterrado en un cementerio cristiano, y así la mujer no puede ser enterrada allí tampoco, y debe serlo en un lugar “neutral”. Incluso en la muerte a los cristianos se les niega a veces la dignidad.

4. El valor de la propiedad humana
El derecho a la defensa de la propiedad personal es considerado normalmente un derecho fundamental y su violación mediante robo se castiga en todas las sociedades, siempre, sin tener en cuenta la identidad religiosa del ladrón o de su víctima. No es este el caso en todas las circunstancias en el derecho islámico. La situación es a veces algo ambigua, especialmente si están en juego objetos haram para los musulmanes. Otra norma, sin embargo, sugiere que si un musulmán roba un objeto a un cristiano, como un crucifijo de oro, y luego dice que lo hizo para destruir este objeto “infiel”, puede evitar la condena. Por ello, no hay nada claramente definido en el derecho islámico que proteja la propiedad de los súbditos cristianos, como ocurre en la mayoría de los sistemas occidentales que protegen toda la propiedad per se, al margen de la raza o de la religión de la gente.

http://www.ua.es/personal/jms/hc/jizya.html
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  #6  
Viejo Ayer, 23:11
jaime271
Miembro
 
Fecha de ingreso: 14/may/08
Mensajes: 17
Predeterminado

El hombre es superior a la mujer. De ahí deriva la diferencia de derechos y obligaciones para unos y otros. Ellas tienen derechos equivalentes a sus obligaciones, conforme al uso, pero los hombres están un grado por encima de ellas. Alá es poderoso, sabio. (Corán 2:228)

La mujer, o más bien su cuerpo, es una propiedad del marido, como un campo labrado del que éste dispone para la siembra.

Vuestras mujeres son campo labrado para vosotros. ¡Venid, pues, a vuestro campo como queráis, haciendo preceder algo para vosotros mismos! ¡Temed a Alá y sabed que Le encontraréis! ¡Y anunciad la buena nueva a los creyentes! (C.2:223)

Una mujer está privada de la posesión de su propio cuerpo. Incluso su leche pertenece a su marido. (hadiz de Bokhari)
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